UNA RECETA DE OTOÑO
Fecha: 24-10-2011
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Después de la sugerencia de Maria en el anterior post, no puedo menos que compartir con vosotros esta receta de otoño, rápida, fácil y sabrosa. La podeis encontrar en mi magazine.
Después de la sugerencia de Maria en el anterior post, no puedo menos que compartir con vosotros esta receta de otoño, rápida, fácil y sabrosa. La podeis encontrar en mi magazine.
En España a finales de octubre y primeros días de noviembre en muchas cocinas se hacen Buñuelos de viento y en todas las pastelerías aparecen perfectamente alineados y rellenos de diferentes sabores, nata, crema de batata, crema de chocolate, crema de castañas y espolvoreados con azúcar glas; pasado este tiempo desaparecen hasta el año siguiente. Hay diferentes recetas de masa, para este reportaje os he preparado la que suelo hacer yo.
La masa de Buñuelos lleva 125 ml de agua o leche, 30 gramos de mantequilla, dos cucharadas de azúcar, una pizca de sal, media vaina de vainilla, 75 gramos de harina blanca y 2 huevos grandes o 3 si son pequeños. Se calienta el agua con la mantequilla el azúcar la sal y la vainilla, cuando hierve se le añade la harina de golpe y se mezclan con energía hasta que se forma una masa sin grumos y suave. Se añade el primer huevo y se introduce en la masa, yo esto lo hago con la mano, se va volviendo poco a poco mas pegajosa, se añade el siguiente huevo y se sigue mezclando hasta conseguir una masa uniforme. Este paso es importante pues de él depende que los buñuelos se inflen.
Ponemos al fuego el aceite y lo perfumamos con un palo de canela, con ayuda de dos cucharillas pequeñas cogemos porciones y las echamos a la sartén, el aceite no ha de estar muy caliente; el buñuelo crece y él sólo se dará la vuelta, en este momento se sube un poco el fuego para que se doren bien. El fuego se vuelve a bajar para hacer la siguiente tanda.
Mi hija los prefiere rellenos de nata y hoy los hemos preparado así, la nata la montamos con azúcar glas y podemos perfumarla con vainilla o ralladura de naranja, la introducimos en una manga pastelera y rellenamos los buñuelos por un pequeño orificio. Una vez rellenos los servimos a temperatura ambiente y espolvoreados con azúcar glas. !Que aproveche¡
El otoño es mi estación favorita, los colores son tan variados y hay tantas frutas y verduras cargadas del sol de verano que cada una de ellas es un auténtico paisaje. Junto con Salva, el fotógrafo, hemos preparado esta pequeña galería de imágenes que compartimos con vosotros.
Las uvas las vendimiaron los niños, están dulces y frescas, con ellas hicimos un zumo exquisito.En las partes más sombrías del jardín, de vez en cuando aparecen champiñones. Estos los hemos visto cuando estábamos haciendo las fotos, sin duda querían salir en el reportaje.
También tenemos un granado, un árbol precioso de hojas pequeñas que en primavera da unas flores naranjas muy llamativas y en otoño está cargado de granadas bravías, muy ácidas, pero sin embargo, sus semillas son de un rojo vivo y profundo. Por este motivo parte de las granadas las utilizo para decoración y el resto se quedan en el árbol, en invierno cuando se abren reciben la visita de muchos pajarillos.
Es tiempo de calabazas para hacer cremas, salteados, y como decoración de hermosos bodegones, las calabazas se conservan bien durante largo tiempo y dan a las cocinas un ambiente muy otoñal, tonos naranjas, verdes y terrosos.
Os invito a hacer esta crema, es una receta fácil y rica. En la escuela de mi hijo la preparo para tomar en una fiesta de otoño y a los papás y a los niños les encanta. Cada año vario la guarnición, este año la he acompañado con semillas tostadas perfumadas con ralladura de naranja.
Las pipas de calabaza las podéis secar dejándolas al aire o cerca del fogón. Luego las podéis utilizar en ensaladas y cremas o caramelizarlas para acompañar postres o servirlas de aperitivo.